Conversaciones ideales con uno mismo

carlesmarcos Artículos Hacer un comentario

Tenemos poco tiempo para reunirnos con nosotros mismos y sería muy conveniente hacerlo. Sería algo así como ese diálogo interno pero no desde ese lado negativo y pesimista que todos tenemos. Hablamos mucho con nosotros mismos al cabo del día pero pocas de esas conversaciones son constructivas para que nos ayuden a buscar el camino hacia la felicidad. Acudimos a muchas reuniones a nivel laboral y  como sabéis pocas de ellas sirven para algo. La mayoría no están planificadas y no se saben tampoco para que se hacen, simplemente viste mucho ir de reunión en reunión. Haciendo el paralelismo con nosotros mimos, ocurre igual. A pocos encuentros con uno mismo le sacamos el provecho  que deberíamos. Es cuestión de planteárselo para ir eliminando esas emociones tóxicas que vamos acumulando en el día a día sobretodo en el ámbito laboral. Comparto un muy buen artículo del gran coach y amigo Mariano Tamagnini donde nos da pistas de esas conversaciones trascendentes con uno mismo. Le titula Ten una charla inolvidable.

«Ocurre en muchas ocasiones. Ejecutivos que, luego de sesiones intensas o procesos ídem, sostienen conmigo grandiosas conversaciones en las que inquieren sobre muchos aspectos que conforman la vida alrededor de su trabajo, planteándolo desde su lado más racional, lo que da pie a jugosas reflexiones compartidas y aprendizajes mutuos. Eso me ha dado pie a esbozar un pequeño ejercicio de imaginación: eres testigo de un fantástico diálogo entre tu ‘Yo Racional’ (Y) y ‘la Vida’ (V), que responde inspirándose en varios (y afamados) autores de todas las épocas que la reflejan.¿Comenzamos?

Y: Tantas veces caigo en el desánimo más absoluto, me pregunto el para qué de las cosas, si total, lo que hago bien hoy se olvidará mañana…

V: Para la mayoría de nosotros la verdadera vida es la vida que no llevamos, pero piensa en que la vitalidad se revela no solamente en la capacidad de persistir sino en la de volver a empezar…

Y: Ya, pero no estoy seguro persistir en qué…

V: Los ideales que iluminan tu camino una y otra vez, y que te darán coraje para enfrentar la vida con alegría son: la amabilidad, la belleza y la verdad…

Y: Pero Vida, también es cierto que hemos abandonado la alegría del niño que fuimos (en su expresión de constante y feliz aprendizaje), pues ser un niño no paga cuentas, ni debe enfrentarse a la cruda realidad, ni puede afrontar este duro mundo sin salir muy herido…

V: Es que se trata de disfrutar el juego de aprender a vivir de otra manera, viviendo, no dejándose vivir…

Y: No lo veo así, la vida es muy traicionera, y cada uno se las ingenia como puede para no ver la parte fea…

V: Recuerda que la vida es un arco iris que incluye el negro…

Y: Pero es que al final no le hallo significado…

V: La vida no es significado, la vida es deseo…

Y: ¿Pero cómo? ¿En qué quedó eso de ‘la vida es un arte’?…

V: El arte de vivir mucho es resignarse a vivir poco a poco…

Y: Pero es que en mi caso al final creo que mi trabajo gobierna el resto de mi vida…

V: Debemos vivir y trabajar, en cada momento, como si tuviésemos la eternidad ante nosotros…

Y: ¡Claro! Porque tú no tienes que trabajar 60 horas en una semana en medio de una gran presión…

V: Puede ser, pero recuerda que una vida sin fiestas es como largo camino sin posadas…

Y: ¡Ja! ¿Y cómo hago para detenerme en medio de esto?…

V: La vida no es más que un tejido de hábitos…

Y: Repito, eso lo dices porque no estás en mi lugar, cada día…

V: La vida es un conjunto de pequeños dramas que todos juntos no constituyen más que una comedia…

Y: Muy bien. Digamos por un segundo que te escucho. No estoy a la altura de las expectativas en mi trabajo, no rindo, el riesgo de despido es inminente…

V: No debemos sujetar nuestra nave con una sola ancla ni nuestra vida con una sola esperanza…

Y: Sí, lo entiendo, pero a veces no tengo fuerzas casi…

V: No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria; trabaja, aspira, tiende siempre hacia la altura…

Y: Lo intento, créeme, pero mi paciencia no me acompaña…

V: ¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo…

Y: Perdona, Vida, es que a veces me fastidia, o avergüenza, expresar según qué cosas…

V: Nuestras vidas llegan a su fin el día que dejamos de hablar de las cosas importantes…

Y: Ajá, y dime, todo aquello de lo que no se habla, ¿no crees tú que escondidas bajo una serie de buenas intenciones existen sentimientos que nadie osa confesarse a sí mismo: venganza, rabia, envidia, culpa o miedo, incluso la alegría ante la tragedia de otros qué te han hecho mal?

V: Debemos tener el valor de mirar hasta las sombras de nuestra alma y ver si no estamos pidiendo nada nocivo para nosotros mismos, lo exterior es solo un reflejo interior…

Y: ¡Vaya!, te pones algo emocional, y eso no está bien visto en las empresas…

V: Cada uno de nosotros es su propio clima, determina el color del cielo dentro del universo emocional en el que habita…

Y: Coincido contigo, pero cuántas veces debo morderme la lengua…

V: Pues sé sabio como el silencio, fuerte como el viento, útil como la luz, haz de los labios el incensario de las virtudes…

Y: Eso lo veo difícil, me importa poco ser bueno con quien compite o conspira contra mí…

V: Entonces mide tus deseos, pesa tus opiniones, cuenta tus palabras; además, no conozco ningún otro signo de superioridad que la bondad…

Y: Se ve que tú crees en que todo el mundo es bueno, pero amigo mío, siento decirte que estás equivocado…

V: Sabe que cuando uno es amigo de sí mismo, lo es también de todo el mundo…

Y: Entonces resulta que tengo que ser bueno con quien no me desea nada bueno…

V: Solo reza por la humanidad porque así estarás rezando por todos…

Y: Suena bonito, pero tú no me comprendes, no somos santos aquí…

V: El placer más noble, es el júbilo de comprender, y el mejor indicio de la sabiduría es la concordia entre las palabras y las obras…

Y: Es que en el fondo, aunque pueda que algunas veces lo haga mal, actúo pensando en mi futuro, ¿nunca temes por el futuro?

V: El futuro se transformó en presente, el temor y la duda son dos ladrones de la felicidad humana…

Y: ¿Nunca sientes miedo?

V: Lo he sentido antes.

Y: ¿Nunca te equivocaste?

V: Recorrí un camino que no me pertenecía

Y: ¿Jamás fallaste en algo?

V: Muchas veces, pero no pierdo la esperanza de ser mejor de lo que era…

Y: ¿Y nunca sientes que te equivocas de rumbo?

V: En general detrás de los mayores errores siempre está el orgullo, por ello, hago que me oriente el corazón…

Y: Bueno, sin embargo te puedes equivocar y dejarte arrastrar por otros…

V Amigo, camino con todos, pero no transfiero a nadie la responsabilidad de mis pasos…

Y: Vaya, tienes respuesta para todo, ¿te surge del pensamiento o del corazón?

A: Siente que el pensamiento puede cambiar tu vida, entonces lo integras a tu corazón y desde él actúas con absoluta confianza…

Y: Es que mi confianza decrece cuando parece que lo que hago no sirva de mucho…

V: Transporta un puñado de tierra todos los días y construirás una montaña…

Y: ¡Pero no es tan fácil!

V: Si la oportunidad no toca, construye una puerta, pero no seas otro nunca cuando puedes ser tú mismo…

Y: Vaya, parece que casi me convences…

V: Toda teoría es gris y sólo es verde el árbol de doradas frutas que es la vida…

Y: Eso me gusta, pero de todos modos muchos conceptos me resultan impenetrables, como un hielo imposible de romper…

A: Pues amigo mío, haz que ese hielo se funda y vuelva a su estado original, el agua: entonces actúa como ella, fluye entre los obstáculos que encuentres. Como en ciertos momentos, resistirse significa ser destruido, entonces te adaptas a las circunstancias. Aceptas sin protestar que las piedras del camino tracen tu rumbo a través de las montañas… y verás que en esto reside tu fuerza como agua; jamás podrás ser quebrada por un martillo, ni herida por un cuchillo. La más poderosa espada del mundo es incapaz de dejar una cicatriz sobre tu superficie. Por lo tanto serás –eres— como el agua de un río que se adapta al camino más factible, sin olvidar tu principal objetivo: el mar. Frágil en tu nacimiento, lentamente vas adquiriendo la fuerza de los otros ríos que encuentras. Y a partir de un determinado momento, tu poder es total.

Y: Gracias, Vida, por este tiempo compartido y tantas reflexiones…

V: Es necesario tener tanta discreción para dar consejos como docilidad para recibirlos; gracias a ti, y recuerda: cuanto más juzga uno, menos ama…

Y: Lo tendré en cuenta cuando el lunes regrese a mi despacho…

V: Trabaja para mantener viva en tu pecho esa pequeña chispa de fuego llamada conciencia cada día, te permitirá vivir una existencia con propósito sin importar el almanaque…

Y: Genial, lo intentaré, gracias, saludos…

V: Encantado de aprender a través de ti, hasta pronto…»

Comparto un vídeo interesante donde Mario Alonso Puig habla sobre esos diálogos internos…

 

 

 

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