21 días para desestresarnos

21 días para desestresarnos. ¿Te hace?

carlesmarcos Artículos Hacer un comentario

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Comienza el nuevo año y como siempre es momento de “cambiar cosas”, pero sin duda antes de adquirir nuevos hábitos, lo ideal sería desprenderse de lo que no sirve, de lo viejo, de todo aquello que nos estorba a nivel emocional. Se trata de esas ideas o creencias que sabes en el fondo que te hacen mal. Haciendo un paralelismo fácil y que seguro podemos entender es como cuando coges esa prenda de ropa que sabes que hace 5 años no te pones y te haces un serio planteamiento de donarlo o tirarlo. El problema es que ya nos cuesta con lo material, no sea que nos invada ese pensamiento de “Y si algún día la necesito…”. Ese “doctor Ysi” que llevamos dentro algunos más que otros. Nos cuesta desprendernos de las cosas y también de las relaciones tóxicas, y por tanto difícilmente caben nuevos hábitos, no sea que tengamos ese gran recurso de “es que no tengo tiempo” para aquello que realmente queremos y nos estresemos. El doctor “Esque” también habita dentro de nosotros. ¿Qué os parece si puestos a adquirir nuevos hábitos, empezamos por un plan sencillo para desestresarnos?. ¡Son 21 días!en el que cada día te has de centrar en algo específico. Hace tiempo lo encontré en las redes y lo utilizo en mis formaciones. No me acuerdo de su autor pero son cosas fáciles que porque no, uno puede empezar a hacer para que así de esta manera, podamos ver las cosas de otro color. ¡¡Allá va el plan!!

Día 1: Respire profundamente cada vez que sienta ganas de terminar la frase de alguien. Plantee preguntas a su o sus interlocutores recordando su valor como individuo que tiene algo que decir. Escuche atentamente rehusando proseguir su propia reflexión mientras el (ellos) hable (n).

Día 2: Delegue las tareas menos importantes o más rutinarias para efectuar sólo aquellas que son prioritarias.

Día 3: Cuando se sienta preocupado viendo que no va a poder realizar todo, plantéese lo siguiente: “¿Dentro de cien años, esto será diferente para todos?”.

Día 4: Haga solo una cosa a la vez. Mientras atiende las llamadas telefónicas, mire por la ventana o cierre los ojos. No se ponga a añadir todavía algunos detalles a su informe.

Día 5: Repose; relájese sin odiarse, sin culparse. Cuando esté con otra persona, escúchela atentamente, sin estar con el pensamiento en otra parte, sin conservar un ojo en su lectura.

Día 6: Tiene necesidad de ser conocido como persona de valía. Acepte que sea el primero que pueda ser capaz de reconocer su valía. Sea orgulloso de sí mismo.

Día 7: Revise filosóficamente su escala de valores. Plantéese entonces: “¿Este objetivo requiere un comportamiento competitivo y agresivo por mi parte? ¿Vale verdaderamente la pena? ¿Tal comportamiento es verdaderamente apropiado a la situación?”

Día 8: Repare en las manipulaciones, la apropiación de ideas, las habladurías de las que todos y cada uno se sirven para tratar de triunfar y defina, según usted, qué es el éxito.

Día 9: Si es posible, trabaje con fondo musical dulce y reposado, para estar menos irritado por los ruidos de su lugar de trabajo.

Día 10: Evite las horas punta en la medida de lo posible.

Día 11: No juzgue su éxito por la cantidad o la calidad de las ventajas materiales adquiridas.

Día 12: Adopte un ritmo más razonable y se volverá más sensible a la moral y a lo que le rodea.

Día 13: Ofrézcase más tiempo del que sería necesario para cumplir con un proyecto.

Día 14: Comience la jornada 15 minutos antes y haga alguna cosa agradable: jogging, pasear al perro, tomar un desayuno más abundante, ojear una revista. Es un pequeño regalo que usted se ofrece para comenzar la jornada.

Día 15: Utilice su hora de comer para cambiar las ideas.

Día 16: Busque tiempo para estar solo. Evite, de una manera o de otra, las dificultades inherentes a su situación de trabajo para asegurarse pequeños periodos de soledad y de tranquilidad.

Día 17: Desarrolle sus intereses personales o sus aficiones por puro placer. Evite que estos intereses tengan relación con su trabajo.

Día 18: Alegre su entorno con flores y plantas verdes. Cuando se resienta de la tensión, concentre sus ideas sobre la belleza natural de este mundo vegetal.

Día 19: Evite la competición en su práctica del deporte o en sus juegos de sociedad. Goce con el juego, no con los puntos ganados. Cultive normas de experiencia frente a usted mismo, flexible como la caña que sabe plegarse ante la tormenta, mientras que el roble, rígido, se rompe.

Día 20: Subraye como su trabajo es productivo y en sus ratos de ocio comienza a disfrutar.

Día 21: Establezca objetivos en su vida que no tengan nada que ver con el desorden casi eterno de su vida diaria. Haga de la paz del espíritu uno de sus objetivos: el dinero, el standing, el prestigio no serán ya los motores de su existencia. Haga un sitio a la amistad en su empleo del tiempo. No frecuente a las gentes interesadas por el desarrollo de su carrera, sino más bien a aquellos que le apetece ver y volver a ver y que igualmente le encuentran agradable.

Os paso un vídeo interesante sobre las causas del estrés muy bien explicado…

 

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